La seducción de hacer pozas
El invierno se presentó de improviso: rachas de viento, primeras heladas y nubes enormes más negras que el carbón. Mi padre fue a Viti al mercado, y además de aceitunas y un kilo de sardinas, a mí me compró unas botas de goma. Aquella misma noche abrimos la caja al lado del fuego. Estaba expectante….