Por fin el nombre: ¡Rayuela!

La vida es como un bumerang que va y viene y, a veces, un juego. Con frecuencia se vuelve al punto de partida antes de concluir el viaje; se juega otra vez, se sigue saltando y al final del esfuerzo, con constancia y con suerte, se llega a la casilla del “cielo”. ¡Rayuela! Una mañana……

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Campanas a gogó en Sevilla

No puedo evitarlo… Cada vez que oigo las campanas entro en trance y mi alma se siente “en unión mística con Dios”, que dice el diccionario de la RAE. ¡Qué manera de tocar… santo Cielo! ¡A todas horas todo el día! ¡Todos los días del año…! ¡Qué agobio! A veces pienso que en uno de…

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Inocentes del Conde, el pueblo feliz

En el pueblo de Inocentes del Conde la gente vivía feliz haciendo camisas. La fábrica que un día montara el alcalde, don Salustiano del Campo y Ribera, Conde de Yeltes, con la ayuda de las fuerzas vivas del pueblo y de otros financieros amigos, marchaba viento en popa. Lógicamente, en la comarca no había paro….

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Intrusos en casa y el pájaro en la catarata

Hace algún tiempo descubrí que se vive mejor y más a gusto sin intrusos merodeando por casa. Pero las circunstancias me han llevado a firmar un contrato con una compañía telefónica en el que además de Internet, teléfono fijo, dos números de móvil, etcétera, la multinacional me “regala” –me ha dicho–  “un paquete” (yo diría…

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