Desencuentro en la Sierra de Líjar

“Que ya no te ajunto”, le dijo una tarde Mafalda a Manolito, cuando acudió este a su encuentro para compartir juegos. Pero él no quiso creerla; sabía que era broma. Porque si la hubiese creído, es decir, si su amiga se lo hubiese dicho en serio, Manolito, orgulloso, con suficiente autoestima a pesar de su…

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