Por la sierra de Líjar

Hay un rincón en algún lugar de la mente, o tal vez en el corazón, donde se guardan las emociones más dulces, no las más trascendentes, no, sino aquellas que al recordarlas nos traen la sensación de placer permanente, un regusto de dulzura anclado en nuestro inconsciente. Esa es la sensación que nos queda tras…

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Desencuentro en la Sierra de Líjar

“Que ya no te ajunto”, le dijo una tarde Mafalda a Manolito, cuando acudió este a su encuentro para compartir juegos. Pero él no quiso creerla; sabía que era broma. Porque si la hubiese creído, es decir, si su amiga se lo hubiese dicho en serio, Manolito, orgulloso, con suficiente autoestima a pesar de su…

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