Inocentes del Conde, el pueblo feliz

En el pueblo de Inocentes del Conde la gente vivía feliz haciendo camisas. La fábrica que un día montara el alcalde, don Salustiano del Campo y Ribera, Conde de Yeltes, con la ayuda de las fuerzas vivas del pueblo y de otros financieros amigos, marchaba viento en popa. Lógicamente, en la comarca no había paro….

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Impresiones de un virus que habla

¡Hola! Permítanme que me presente. Soy un virus de esos que no tienen nombre.  De los que dan la lata en invierno y poco más. Seguro que esta situación les suena: –¿Qué te pasa Avelino…? Te noto raro… –Habré cogido un virus, mujer… No me siento muy bien hoy… Pero se me pasará pronto –le…

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A uno le da por pensar…

¡Qué extraña paradoja! En tiempos de la libertad más encendida, del vuelo sin fronteras, del instante para que el gesto dé la vuelta al mundo… Aquí estamos las aves más inteligentes de la tierra encerradas en las jaulas, esperando pacientemente que el oráculo decida nuestro destino. No me negaréis que esta guerra universal se corresponde…

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Todos queremos mimos

Llama una señora a la radio y dice que “nadie se acuerda de los empleados de banca. ¡Con lo que está trabajando esa gente!” Y otra: “Y mi niña, ahí, tras el mostrador. Pido un aplauso para los que están en las tiendas”. Una más: “los repartidores, pobrecitos. ¿Qué hay de los repartidores, es que…

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Intrusos en casa y el pájaro en la catarata

Hace algún tiempo descubrí que se vive mejor y más a gusto sin intrusos merodeando por casa. Pero las circunstancias me han llevado a firmar un contrato con una compañía telefónica en el que además de Internet, teléfono fijo, dos números de móvil, etcétera, la multinacional me “regala” –me ha dicho–  “un paquete” (yo diría…

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