Cuando el camino te lleva a los sueños
Bajas del coche y el silencio es tan fuerte que su abrazo te rompe. Lo mismo ocurre con el aire, que, al respirar, te produce rasguños y dolor porque los pulmones no están acostumbrados a tanta pureza. Tres grados de frio a la puerta de casa. Dentro, catorce. Subes las persianas…