Puesta de sol en Perniculás

Cuando el horizonte se enciende como ayer, y veo a esas encinas centenarias enraizadas y firmes, asomadas al espectáculo que les ofrece el horizonte, me asalta un profundo temor de que alguien pueda arrebatarnos tanta belleza.

Y, sin embargo, el peligro existe. Porque una multinacional australiana, Bekerley, avezada especuladora con recursos mineros, seduciendo con el brillo del oro a algunas personas para las que no encuentro nombre ni sé cómo calificarlas, sigue acumulando permisos –que pagaremos con nuestra salud y nuestros impuestos– como el de la reciente licencia de obras otorgada por el ayuntamiento de Retortillo (Salamanca).

Más la Justicia tendrá que decir algo, digo yo. Porque no se puede ser arte y parte a la vez cuando se trata de un documento público. Y una licencia que concede un ayuntamiento a una empresa, en la que varios miembros de la corporación son o han sido empleados de la misma, no parece que sea muy legal. Desde luego no es ético.  Esto es lo que ocurre en Retortillo… Que mientras el consistorio permite que se arranquen miles de encinas impunemente, se comiencen las obras del desvío de una carretera sin la correspondiente licencia… Los miembros de ese ayuntamiento se ponen la ley por montera y se entregan a la multinacional.

Es inaudito que la codicia y el egoísmo de algunos impere sobre el sentir de la mayoría, sobre el modo de vida de una comarca, sobre la propia naturaleza e incluso sobre las leyes que protegen al río Yeltes, el antiguo ferrocarril La Fuente de San Esteban – Barça de Alba (Portugal), declarado Bien de Interés Cultural -BIC- o sobre el centenario balneario que da vida y salud a miles de personas cada año y empleo a más de medio centenar. Un balneario asociado al nombre del pueblo de Retortillo, pueblo que un día, si la mina sigue adelante, entrará en los anales de la historia como uno de los lugares malditos de España a los que será peligroso acercarse… Como ocurre con el cementerio nuclear de Andujar, en Jaén.

8 comentarios Añade el tuyo
  1. Que sin sentido !!!! Cuando estamos viviendo el daño que nos hace no dejarnos proteger por la Naturaleza … vamos, además, a agredirla abiertamente.
    Cuanta falta de sentido 🙁

  2. Cuánta belleza y que tristeza que la gente prefiera enriquecerse a costa de lo que sea, cuando lo importante lo bello lo tenemos ahí tal cual. Está sociedad está embrujada por el oropel fatuo que es el dinero! Estamos enloqueciendo y es contagioso según veo yo. Que inconsciencia Joaquin. Esperemos que tus denuncias y el buen criterio prevalezcan en tu pueblo y que caigan los especuladores y gente ciega por avaricia.

  3. Querido paisanos. Es lamentable que la avaricia y el consumo innecesario nos prive de la belleza , la fuerza y la simbología de nuestras encinas centenarias que dan sentido a nuestras raíces y carácter castellano, recio y coherente.
    Gracias por preocuparte por cosa tan pequeñas para algunospero tan importantes para nosotros.
    Ánimo.

  4. Ante estos atropellos, solo nos queda el denunciar y luchar por intentar evitarlo.
    Estas en ello y nosotros también nos haremos eco.
    Un abrazo amigo Joaquín.

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