Un poema que se escribe caminando

Subir y bajar, volver a subir. Bajar de nuevo hasta el río… Caminar y caminar…. ¡Caminar! Deslizarse por senderos tan pendientes que, en algunos tramos, cuesta mantener la verticalidad. Pero el esfuerzo compensa, porque caminamos sobre alfombras suaves de hojas amarillas, con trazos de ocres, marrones, doradas, rojizas; y algunas aún verdes. Hojas que el…

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