Elogio de la España vacía (I)

Animales y plantas, el palpitar de la vida Me comen las moscas. El sapo gordo –“tanque”, lo llamábamos cuando éramos niños– hace tres días que no aparece; quizá, buscando humedad, se ha enterrado vivo. El último día que lo vi estuvimos hablando y le dije que vigilara su panza, que si seguía por ese comino…

Seguir leyendo

Vidas cruzadas

1 Dejé la ciudad por unos días y marché a refugiarme en la patria que dibujó mi infancia a golpe de sueños  hace ya tiempo. Allí he estado hasta ayer; hasta que desde la urbe empezó a gritarme la urgencia del “Hacer” y me llegó el eco… “¡Tienes que volver…! ¡Tienes que volver! Regresa para…

Seguir leyendo

He aquí otro dios

  Viajar a Perniculás es retroceder por el túnel del tiempo hasta encontrarse frente a uno mismo y allí constatar que el goce supremo está en la recreación de la Nada. Esa nada rural, donde los seres humanos escasean cada vez más y se arrugan, añejos, hasta parecerse a los jíbaros. Perniculás es un territorio…

Seguir leyendo