El sentido de la vida

Ayer estuve caminando por el monte con mis queridos montañeros. Fue un día feliz porque la vida es eso: gestionar cada instante con pasión. Pues, como decía el emperador Marco Aurelio, si el pasado ya pasó y el futuro está por llegar, ¿por qué preocuparse de ello? Y eso que en ese “ayer” (mientras caminaba) tuve noticias dolorosas sobre la salud de un compañero.

Pero la vida, hay que entenderlo, no es más que un viaje; un viaje con principio y fin incuestionable. Y aceptar que esto es así e interiorizarlo es, a mi entender, la clave para acercarse a la felicidad.

Me he levantado y me he envuelto en el silencio. Pongo a hervir el café, tuesto una rebanada de pan de mi cosecha; lo espolvoreo con un chorro de aceite virgen, degusto el yogur que hice ayer… Sigo en ese mar de silencios.

Hago la foto de los membrillos que aquí veis.

Me tomo, despacio, otro café…

Y enciendo la radio… A ver qué pasa. Absurda tentación. Tres veces la he encendido y otras tantas la he apagado. Ya sabéis por qué…

¡Cuánta y mentira y cuánto ruido!

 

Vuelvo a envolverme en esa paz que da el saber que el manantial de la esperanza y de la vida está dentro de uno.

 

* * *

Este mediodía hace cuatro años que mi amada compañera se marcho al viaje más largo. Juntos acordamos, mientras preparaba su equipaje, que algún día nos encontraríamos en “Los mares del Sur”. Pienso en ella y soy feliz. Aunque sé que más de uno no lo entenderá… Lo sé. Pero ella sí. Y desde el soplo de sus cenizas, estoy seguro, me sonríe.

Y para los que no sepan aún qué significa estar vivo… ¡Vivir!, Viktor Frankl escribió un libro que a su manera lo explica, “El hombre en busca de sentido”.

Dicen que es uno de los libros más leídos…

Pero pienso que, entre esos millones de lectores, no se hallan los políticos; ni los esbirros de los señores de la guerra, ni los poderosos que solo sueñan con acaparar más poder.

Es una pena. ¡Con lo corta que es la vida y con todo lo que hay que hacer!

 

 

8 comentarios Añade el tuyo
  1. Me emociona saber que te alegras de una situación en la que los demás ven tristeza. Claro que para ello hay un trabajo anterior. Amar cada día. Dejar ir.
    Hoy celebro la vida, respirar, mirar al sol con los ojos cerrados, ver como las abejas se jartan de flores de mi jardín. Hoy estoy viva.
    Espero que te llegue esta alegría que siento, pues no hay nada como compartir. El olor a membrillos me lo quedo que tu tienes de sobra.

  2. Qué preciosa tu reflexión de hoy, Joaquín, sobre todo, porque os conocí a los dos en Tánger, a ti y a Charo. Quería añadirte que yo también perdí a mi compañero el año pasado y una parte de sus cenizas yacen en un bosque pirenaico entre montañas y cascadas maravillosas. Nunca me he sentido sola después de su viaje. Alguien me abrazó con mucha fuerza dentro de mí y no dejó que estuviera triste.
    No lo estés tú tampoco, Joaquín.
    Un beso.
    María Ángeles

  3. ¡Buen día, Joaquín! Me han emocionado tus palabras sobre el sentido de tu vida, de vuestra vida en común. Las comprendo y las comparto. También quiero comunicarte que en mi biblioteca, mi “clínica del alma”, ocupa un lugar preferente el libro que citas, de Viktor Frankl, autor al que estudié profundamente en mi tesis de licenciatura, que giraba en torno al antropoanálisis. ¡Cuánto le debo! Te admiro y te respeto. Abrazos.

  4. Yo también estoy segura de que sonríe Joaquín, porque así era Charo. Compartir con ella, contigo, los años de Tanger fue un gran regalo!!! Charo nos regalo mucho cariño y mucho bien-estar. Y muchas sonrisas!!! Un abrazo grande compañero

  5. Joaquín, gracias por compartir tus reflexiones. A veces hay que pararse y pensar en lo importante lo que de verdad importa. Aunque estés lejos tús textos siempre me ayudan a centrarme. Y me acuerdo de Charo y de su amistad tranquila. Un lujo haberos conocido en Tánger.

  6. He leído con emoción y especial atención tus palabras de sentimiento y respeto profundo al sentido de la vida, vuestra vida. Conozco bien el libro de Viktor Frankl, al que estudié en profundidad preparando mi tesis de licenciatura. Gracias por compartir este momento tan especial en tu vida. Un abrazo.

  7. Joaquín es imposible no quererte cuando en reflexiones tan sentidas, hermosas y profundas como la de hoy nos invitas a pensar como queremos vivir y lo bello que es vivir.
    Charo siempre estará en nuestros corazones, porque personas como ella se encuentran pocas en la vida. Que suerte haberla conocido.
    Un abrazo grande, poeta de la vida y del sentido común

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *