La mujer, ese oscuro objeto de deseo

Observo, complacido, después de lo que escribí ayer sobre la violación que ahora se juzga en Pamplona, que las mujeres no arrojan la toalla, claman y se rebelan (como tendrían que hacer los hombres: ¡todos a una!) en esta lucha agotadora por la igualdad que mantienen con el género masculino a fin de conseguir respeto….

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